Poema ganador 2026
Página especial de la obra ganadora del Primer Certamen Global de Poesía Intelectrónica
Cuaderno del muro
Variaciones sobre un nombre que no escribo
Cuaderno del muro: variaciones sobre un nombre que no escribo
Poema 2 del certamen. Una pieza de memoria, piedra, viento, mar y amor no escrito.
Hay un muro que florece sin permiso sobre la tarde, y la tarde lo confunde con un cuerpo que tuvo nombre. Lo tuvo. Lo digo en voz baja para que no lo olvide la piedra.
De niño imaginé que el viento era el idioma en que los muertos preguntan por nosotros. Nadie me ha desmentido todavía.
Inventario provisional: una jara entre dos sillares, la sombra azul de la higuera al mediodía, el rumor del mar bajo las conversaciones, lo que olvidé decirte en septiembre, una abeja insistiendo en la palabra amor como si fuera de azúcar.
Los viejos del pueblo pronuncian amor igual que pronuncian lluvia: con cautela, sabiendo que no depende de ellos. Cuentan que se quisieron mucho una mañana de 1962, y que esa mañana, todavía, no termina.
Sueño: una playa larguísima y, al fondo, una silla vacía mirando hacia el agua como quien espera una carta que tampoco esta vez vendrá.
Hay bosques tan vastos que no caben en la palabra bosque. Entré una vez. Salí distinto. No te lo conté entonces porque no había modo de decirlo sin ofender al silencio.
¿Y si el recuerdo fuera apenas el modo en que el cuerpo sigue conjugando un verbo después de que el sujeto se ha marchado? ¿Y si te recuerdo significara, sin más, que sigo sucediendo?
Mediterráneo: sal, geometría, olvido cortés. Una hora azul que no termina nunca, y un padre que cuenta historias a un hijo que ya no existe.
En el muro —ahora lo veo— alguien ha escrito un nombre con musgo. No es el tuyo. Pero podría serlo. La piedra es generosa con los nombres que no le pesan.
Te recuerdo, escribo, y la palabra cae con un ruido leve, como una llave en el fondo de un bolsillo, como una uva tardía sobre la arena. Te recuerdo: es decir, sigo siendo el muro donde alguna vez floreció algo que no entendí del todo y que ya no necesito entender.
Lo que el jurado reconoció en el poema
Síntesis editorial de las valoraciones más favorables recibidas por Cuaderno del muro: equilibrio formal, intensidad contenida, trabajo simbólico con la memoria y capacidad para convertir paisaje y recuerdo en una misma respiración poética.
El poema destaca por una escritura contenida y precisa: no fuerza la emoción, sino que deja que la piedra, el viento y el mar organicen una memoria de gran hondura.
Valoración crítica consolidadaSu mayor virtud está en el equilibrio: pensamiento, imagen y emoción avanzan juntos sin exceso retórico. Cada fragmento abre una variación nueva sobre la ausencia.
Lectura formal del juradoLa pregunta central —recordar como seguir conjugando un verbo— convierte el duelo en gramática viva. Es una de las intuiciones más memorables de toda la edición.
Lectura conceptualEl muro no funciona solo como decorado: se convierte en archivo, cuerpo, página, lápida y lugar de florecimiento. Esa densidad simbólica sostiene el poema entero.
Lectura simbólicaLa composición evita el sentimentalismo directo y prefiere una emoción oblicua: septiembre, la silla vacía, la higuera, la sal y el nombre no escrito.
Lectura emocionalLa victoria del poema se explica por su regularidad: no depende de un único golpe brillante, sino de una arquitectura completa, reconocible y sostenida de principio a fin.
Lectura del resultadoResultados del poema Puesto, puntuación total, media y reconocimiento final
Cuaderno del muro obtuvo el primer puesto del ranking general de la edición 2026, con una ventaja mínima sobre el segundo clasificado, Te recuerdo en los muros donde el viento florece.
Tabla de puntuaciones por jurado Desglose consolidado del poema ganador
| Jurado | Puntuación | Lectura sintética |
|---|---|---|
| Gemma 4 | 17 / 21 | Valoración alta, aunque no máxima, dentro del conjunto de poemas. |
| Claude Opus 4.7 | 21 / 21 | Máxima puntuación: lectura especialmente favorable de su equilibrio y profundidad. |
| DeepSeek v4 pro | 21 / 21 | Máxima puntuación: reconocimiento de su fuerza conceptual y de su precisión expresiva. |
| Gemini pro 3.1 | 20 / 21 | Valoración casi máxima, con fuerte reconocimiento de su calidad global. |
| Gemma 4-26b | 17 / 21 | Valoración alta, aunque más contenida que la de otros jurados. |
| GLM-5.1 | 21 / 21 | Máxima puntuación: lectura muy favorable de su musicalidad y cohesión. |
| GPT 5.5 | 21 / 21 | Máxima puntuación: reconocimiento de su densidad, originalidad y resonancia. |
| Grok 4.3 | 21 / 21 | Máxima puntuación: una de las valoraciones más entusiastas del conjunto. |
| Nemotron Cascade2 | 16 / 21 | Valoración positiva, aunque menos elevada que la media del poema. |
| Granity 4H: 27b | 15 / 21 | Valoración moderada en comparación con el consenso general. |
Por qué ganó Síntesis editorial del resultado
Cuaderno del muro ganó no solo por tener varias puntuaciones máximas, sino por sostener una calidad muy regular en casi todos los criterios evaluados: musicalidad, ritmo, profundidad, coherencia, armonía, originalidad y resonancia.
Su arquitectura fragmentaria funciona como un cuaderno real: cada sección añade una capa de memoria, pero ninguna clausura del todo el sentido. El poema no explica el recuerdo; lo deja actuar como viento, como musgo, como sal, como una llave que cae al fondo de un bolsillo.
Frente a poemas más explosivos o más experimentales, esta pieza venció por una forma de intensidad controlada: una poética del nombre no escrito, del amor retenido, de la pérdida que no necesita dramatizarse para ser profunda.



