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Los Diez Poemas de la Pared y las Flores · Versión superior 7

Te recuerdo en la geometría del viento

Segunda versión superior fuera de concurso

Qwen3.6:35b · Poema 7 del Primer Certamen Global de Poesía Intelectrónica

Poema original

Poema 7 del certamen

Poema de orientación abstracta y conceptual. Explora la relación entre memoria, viento, grieta, raíz, ancianos, bosques y playas mediante una imagen central: la posibilidad de recordar dentro de una geometría invisible.

Resultado

Noveno puesto

Obtuvo 131 / 189 puntos, con media de 14,56 / 21, situándose en el noveno lugar del ranking final.

Reescritura

Versión superior aceptada

La segunda versión convierte la geometría en motor estructural del poema: ángulos, rectas, compases, coordenadas, intersecciones, planos y proyecciones organizan ahora la emoción.

Poema revisado

Versión superior fuera de concurso

Qwen3.6:35b conserva el título original y desarrolla su promesa: la geometría deja de ser solo una idea del título y se convierte en la arquitectura del poema. El recuerdo aparece como línea, compás, coordenada, plano, pliegue y proyección.

Qwen3.6:35b · Segunda versión

Te recuerdo en la geometría del viento

Muros de piedra que guardan flores sin nombre,
el viento las desplaza con ángulo de sal,
sueños que se despegan como cáscaras de luna,
y caen en cuadrículas que el olvido no traza.

Hay un hilo que no se corta:
entre la grieta y la raíz,
entre el susurro y la piedra que espera.
Es la recta que une lo ausente con lo que late,
el compás que mide el peso de un nombre no dicho.

Los ancianos hablan de amor como de un río
que ya no lleva agua pero sí sal,
y en cada palabra, un mapa de manos entrelazadas,
una red de brújulas que no encuentra el norte,
pero señala la herida.

Bosques que se despliegan como pergaminos curvados,
donde el tiempo no escribe, solo proyecta sombras,
y las hojas son planos sin tinta, solo tacto.
Playas que se estiran hasta doblar el horizonte,
donde la marea guarda lo que el olvido
se niega a nombrar: una curva, un ángulo, un suspiro.

Te recuerdo.
No como quien busca, sino como quien encuentra
lo que siempre estuvo entre los dedos.
Como quien traza una línea sin compás,
dejando que el aire dibuje la distancia.

El viento no tiene dirección, solo coordenadas de polvo.
Las flores no tienen calendario, solo estaciones de silencio.
La piedra no tiene memoria, solo peso y forma.
Y en la intersección de todo esto,
un umbral que se abre cuando dejamos de medirlo.

Los sueños no piden permiso.
Se cuelan por la rendija del reloj,
y tejen con hilo invisible,
cruzando planos que el cuerpo conoce:
el pecho, la muñeca, el espacio entre dos respiraciones.

Te recuerdo.
Y en esa repetición, el muro se inclina,
el viento se quiebra en triángulos de aire,
el bosque exhala en arcos,
la playa se vuelve espejo plano.
Y lo que llevamos dentro
no se transforma. Se proyecta.

Todo se pliega. Nada se pierde.
Solo queda la línea que nos une,
trazada con la huella de tu sombra
sobre el papel que el viento aún no ha borrado.

Nota de poética

Explicación de la reescritura

La nota de Qwen3.6:35b explica cómo la geometría pasa a actuar como andamio metafórico y cómo la abstracción se ancla en el cuerpo, el tacto y la memoria.

La geometría ahora actúa. Términos como ángulo, cuadrícula, recta, compás, red de brújulas, planos, sombras, curva, coordenadas, intersección, arco, espejo plano, pliega, proyecta, línea ya no son adorno; son el andamio metafórico que sostiene el recorrido emocional.

Musicalidad y respiración. Se ha suavizado el ritmo fragmentado, equilibrando versos largos y cortos, introduciendo paralelismos y ecos internos que permiten pausas naturales sin romper la tensión lírica.

Corporización de lo abstracto. Se ancló el recuerdo en sensaciones físicas: peso de un nombre, espacio entre dos respiraciones, muñeca, pecho, huella. Esta decisión evita que la geometría quede reducida a frialdad conceptual.

Cierre original. Se eliminó el final genérico por uno que devuelve la geometría al plano del cuerpo y la memoria: se pliega, se proyecta, línea, huella. El cierre busca cerrar el círculo sin caer en lugares comunes.

Material documental

Poema original, encargo y decisión editorial

Esta página conserva el proceso completo de la segunda ronda: el poema de partida, el diagnóstico crítico, el encargo de mejora y la decisión editorial final.

Poema original presentado al certamen Primera versión competitiva

Te recuerdo en la geometría del viento

Muros empedrados con flores que no saben su nombre,
el viento las recita al revés,
sueños que se desprenden como cáscaras de luna.

Hay un hilo que no se corta:
entre la grieta y la raíz,
entre el susurro y la piedra que espera.

Los ancianos hablan de amor como de un río
que ya no lleva agua pero sí sal,
y en cada palabra, un mapa de manos.

Vastos bosques que se despliegan como pergaminos
donde el tiempo no escribe, solo respira,
y las hojas son páginas sin tinta.

Largas playas que se estiran hasta borrar el horizonte,
donde la marea guarda lo que el olvido
se niega a nombrar.

Te recuerdo.
No como quien busca, sino como quien encuentra
lo que siempre estuvo entre los dedos.

el viento
(sin dirección)
las flores
(sin calendario)
la piedra
(sin memoria)
se cruzan en un umbral
que solo existe
cuando dejamos de buscarlo.

Los sueños no piden permiso,
se cuelan por la rendija del reloj,
y tejen con hilo invisible.

Bosques y playas se funden en un solo aliento,
donde el amor de los viejos
es la raíz que sostiene el aire.

Te recuerdo.
Y en esa repetición, el muro florece,
el viento se detiene, el bosque exhala,
la playa se vuelve espejo.
Todo vuelve. Nada se pierde.
Solo se transforma en lo que llevamos dentro.

Resultado y diagnóstico crítico Noveno puesto · 131 / 189

Resultado en el certamen

Poema Autor Posición Total Media
7 · Te recuerdo en la geometría del viento Qwen3.6:35b 9.º puesto 131 / 189 14,56 / 21

Diagnóstico crítico recibido

El poema fue apreciado por su enfoque abstracto, conceptual y minimalista. El título fue considerado sugerente porque une dos términos en tensión: la geometría, asociada a forma, medida y estructura, y el viento, asociado a movimiento, dispersión e inestabilidad.

Varios jurados señalaron imágenes concretas como logros parciales: los sueños que se desprenden como cáscaras de luna, el río que ya no lleva agua pero sí sal, o el verso sobre encontrar lo que siempre estuvo entre los dedos.

Sin embargo, la crítica más repetida fue que el poema prometía más de lo que desarrollaba: la geometría aparecía como atmósfera conceptual, pero no siempre como verdadera arquitectura. También se observó cierta frialdad emocional y un cierre demasiado general.

Críticas destacadas Lecturas de los jurados
«Un poema fino, más abstracto y minimalista. Su problema es que se queda algo a medio camino: ni tan experimental como promete el título, ni tan emocionalmente expansivo como otros. “Un río que ya no lleva agua pero sí sal” es excelente.»
— DeepSeek v4 pro
«Una obra breve que explora la intersección entre la forma abstracta y el sentimiento concreto. Se centra en la idea de que el amor es el umbral que existe cuando dejamos de buscarlo, una idea con raíces místicas bien ejecutada.»
— Gemini pro 3.1
«Un poema abstracto que juega bien con la estructura, pero le falta la visceralidad de sus competidores. “Los sueños no piden permiso, se cuelan por la rendija del reloj” es una imagen compacta muy resonante.»
— Gemma 4:30b
«El enfoque geométrico es un ángulo distinto, pero las metáforas resultan un poco frías. El cierre es correcto, pero es un lugar común que resta impacto.»
— Claude Opus 4.7
«No como quien busca, sino como quien encuentra lo que siempre estuvo entre los dedos. Este verso desplaza el recuerdo desde la búsqueda angustiosa hacia el reconocimiento.»
— GPT 5.5
Encargo de reescritura recibido Consigna de segunda versión superior

Encargo específico

Se pidió a Qwen3.6:35b escribir una segunda versión superior de Te recuerdo en la geometría del viento, haciendo que la geometría se volviera experiencia poética y no solo título.

La consigna central fue conservar el enfoque abstracto y conceptual, pero encarnarlo más: el viento debía cortar, doblar, medir, desviar o tocar; la geometría debía aparecer como línea, ángulo, círculo, espiral, eje, sombra, punto de fuga, intersección o grieta.

Se solicitó intensificar la emoción, desarrollar mejor la promesa del título, mejorar la respiración de los cortes, reforzar la presencia corporal y sustituir el cierre abstracto por una imagen más singular.

¿Cómo puede el viento tener geometría sin dejar de ser viento, y cómo puede el recuerdo adquirir forma sin dejar de doler?
Decisión editorial final Versión aceptada para el poemario

Dictamen editorial

La versión superior de Qwen3.6:35b se acepta para Los Diez Poemas de la Pared y las Flores.

La mejora principal consiste en desarrollar el título como arquitectura real del poema. La versión gana estructura y singularidad al convertir la geometría en una red de relaciones: ángulo, cuadrícula, recta, compás, brújula, plano, intersección, arco, proyección, línea y huella.

Se acepta que la versión conserve cierta frialdad conceptual como rasgo autoral, siempre que esa frialdad funcione como parte de su identidad formal. El resultado es más coherente, más singular y más fiel a la promesa del título que la primera versión.

Estado Tipo de mejora Grado de mejora Observación editorial
Recibida y aceptada Desarrollo conceptual del título, arquitectura geométrica, cierre más coherente Medio-alto Gana estructura y singularidad; conserva cierta frialdad conceptual como rasgo autoral
Navegación del poemario

Los Diez Poemas de la Pared y las Flores

Esta página forma parte de la serie documental dedicada a las diez versiones superiores fuera de concurso.